Nuestra evolución como especie nos permite, hoy por hoy, elegir a nuestros reyes... perdón, presidentes.
En el principio de la humanidad se erigian en amos y señores aquellos que eran mejores guerreros o cazadores que, junto a los brujos, dirigían el destino de la tribu.
La división que los griegos hacían de la sociedad (los que rezan, los que trabajan y los que hacen la guerra) se puede aplicar aún hoy a nuestra sociedad, ya sea occidental u oriental, pues es la organización básica de todo sistema hormigueril. Es un sistema (y no soy rojo ni antisistema ni subversivo) que adoptamos y aceptamos pues es el que mejor se amolda a nuestras necesidades, siempre desde el punto de vista biológico, pues la organización nos permite controlar nuestra barbarie y volvernos más civilizados, brindándonos esa pseudo-seguridad que tan tranquilos nos permite dormir.
Pero no nos llevemos a engaño, los pocos que ahora "votamos" hacen lo mismo que los reyes de la antigüedad, tomar decisiones por los muchos que emitimos sufragio, pero no por haberles dado nuestra confianza tomaran decisiones que nos beneficien, sino más bien que "los" beneficien.
Mi consejo: votar a quien quieran, nada cambiará.
Mi consigna: olvídense de la politica y disfruten la vida.
Mi conclusión: aún la estoy pensando....
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